Dondequiera que uno mire hoy en día hay gente intentando crear empresas y organizaciones sin ánimo de lucro innovadoras, trabajando para aunar equipo, producto y financiación, e intentando cambiar el mundo en general… o por lo menos el suyo propio, mediante los proyectos empresariales.
Entre tanto, tengo la sospecha de que la tasa de mortalidad de las startups tecnológicas es más alta que nunca (no se trata de ningún seguimiento científico, sólo sentido común y observación; por favor, si alguien tiene datos, que los comparta). En cualquier caso, una sola startup que fracase ya es demasiado.
Nuestro autor invitado Greg Botuin ayuda a startups y negocios en fase inicial a evitar una muerte segura mediante servicios de estrategia y marketing. Escribe un blog sobre las actividades de los emprendedores y sobre tecnologías semánticas. Quiere dar las gracias a Arnold Wytenburg, William Mougayar de Eqentia, Fabien Tiburce de Complimantia, y Ceara Scullion por su valiosísima contribución a este artículo.
Así pues, ¿no sería estupendo poder alinear un conjunto de principios como orientación sobre como no matar a una startup? Pensemos en una especie de juramento hipocrático para emprendedores, sólo que no es estrictamente un juramento, y tiene más la intención de “hacer bien” que de “no hacer mal” (o, para eso, de “no ser malvado”). Después de todo, a diferencia de los seres humanos, cuando no hacemos nada a una startup, esto es un camino seguro a la muerte, por lo que debemos ser más proactivos.
Y sí, lo sé, los principios empresariales generales a veces pueden ser algo ridículos (para quien aún no lo haya hecho, recomiendo leer “Espejismos”, de Philip Rosenzweig), pero, como se indica en el reciente libro “The Checklist Manifesto”, de Atul Gawande, las situaciones a veces pueden mejorarse introduciendo unas pautas sencillas y demostradas por la práctica. Personalmente, puedo relacionar todos los fracasos de startups que conozco con el no respetar los principios siguientes.
Así pues, aquí tenemos una copia en sucio, o debería decir una alfa, de una lista basada en comentarios de otros emprendedores y mi propia experiencia como consultor para startups y emprendedor. Si los lectores tienen sus propias sugerencias de cambios y cosas que añadir/eliminar, les invito a compartirlas en la sección de comentarios.
Sin más dilación:
En último lugar, debemos recordar que a veces es necesario eliminar a una startup por su propio bien (o al menos por el nuestro). No debemos temer al fracaso, porque ésa es la forma más rápida de fracasar como emprendedor. Sólo debemos aclarar con agua y repetir.
Ilustración: B S K
Original: Greg Botuin
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