Mientras que muchos nos estamos acostumbrando a las aplicaciones de realidad aumentada para teléfonos móviles y cámaras digitales, Babak Amir Parviz y sus alumnos en la Universidad de Washington han ido un paso más allá. Este grupo está trabajando en una interfaz humano-máquina consistente en incrustar LEDs en lentes de contacto para mostrar información al usuario. No, no es ciencia ficción, en unos años, nuestro ojo cibernético nos hablará. En un artículo en IEEE Spectrum, Parviz describía los desafíos de crear circuitos personalizados semitransparentes en lentillas de tipo polímero de aproximadamente 1,2 milímetros de diámetro.
Parviz afirma: “Estamos empezando con un producto sencillo, una lente de contacto con una sola fuente de luz, y pretendemos avanzar hacia lentes más sofisticadas capaces de superponer gráficos en color generados por ordenador sobre el campo real de visión del usuario”.
Por ahora, Parviz menciona que gracias a los prototipos de lente, ya es muy posible ofrecer indicadores visuales de un solo píxel para juegos y personas con problemas de vista. El grupo también ha experimentado con funciones de control sanitario no invasivas, como, por ejemplo, comprobación del nivel de glucosa para diabéticos.
Algunos de los problemas obvios de crear una lente de contacto de realidad aumentada son:
“Ya imaginamos un futuro en el que una humilde lente de contacto se convierta en una plataforma real, como lo es el iPhone hoy en día, con montones de desarrolladores contribuyendo con ideas y novedades. Por lo que hemos observado, las posibilidades se extienden hasta donde alcanza la vista.” Y pensábamos que el SDK de iPhone era difícil de superar.
El artículo completo de Parviz (en inglés) se puede consultar en la página de biomedicina de IEEE Spectrum.