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Así funciona el sistema Braille

4 mayo, 2016

El sistema braille es un lenguaje de lectura para personas invidentes, que permite que puedan leer textos de cualquier tipo a través del tacto. Algo que sin duda ha supuesto una importante mejora para la vida de estas personas, pero la realidad es que aún tenemos una gran ignorancia en lo referente a este lenguaje.

braille

Este lenguaje fue creado en 1825 por Louis Braille, un francés ciego que se interesó por un sistema similar que se utilizaba para dar órdenes de combate entre militares. Poco a poco lo fue perfeccionando hasta llegar a lo que hoy conocemos, un lenguaje perfectamente estructurado.

Hoy en día, el braille ha evolucionado hasta el punto de que no sólo permite a las personas invidentes leer, sino también escribir o realizarse en diferentes ramas del conocimiento. Gracias a él, millones de ciegos en todo el mundo han podido estudiar y alcanzar sus metas en la vida de forma mucho más sencilla.

No es un lenguaje, sino un alfabeto

Aunque siempre se habla de lenguaje en braille, la realidad es que este sistema no es realmente una lengua sino un alfabeto. Cada una de las letras corresponde a un código hecho a base de puntos en relieve, que hace que las personas invidentes sean capaces de leer simplemente con sus manos. Cada letra está basada en seis puntos que se distribuyen de manera diferente.

Pese a no ser realmente un lenguaje sino una representación de letras, en cada idioma el código braille es ligeramente diferente, de forma que siempre podemos encontrar alguna dificultad cuando intentamos leer con este método un libro que no se haya escrito en nuestra lengua materna.

Más allá de los libros

En principio, la idea del braille era que los invidentes pudieran acceder a libros y textos de todo tipo que antes les eran negados ante la imposibilidad de visualizar las letras, lo que les dejaba fuera del conocimiento.

Sin embargo, con el paso de los años el braille se ha extendido hasta el punto de que podemos encontrar prácticamente cualquier tipo de escritura con este lenguaje. Por ejemplo, los botones de la mayoría de los ascensores o los billetes tienen este tipo de lecuta incluída. Y en los últimos años han salido a la venta teclados y teléfonos móviles que permiten a los invidentes acceder a las últimas tecnologías.