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Las mejores cartas para una amiga que está lejos

24 enero, 2017

Pocas cosas más importantes en la vida de una persona que la amistad que podamos llegar a entablar con otras, amistad que en ocasiones es capaz de superar el tiempo y las distancias que existen entre ellas, al punto de que se pueda seguir en contacto incluso a miles de kilómetros. Lo cierto es que en estos tiempos de redes sociales y apresuramiento, por momentos es conveniente detenernos un poco para pensar en las palabras justas que podamos decir a esa amiga a la que hace un tiempo que no le hemos escrito.

Pensando en todo eso, se nos ha ocurrido que en esta ocasión podemos hablar un poco acerca de las mejores cartas para una amiga lejana, una amiga que se ha ido a vivir lejos y que tenemos presente todos los días aunque no hablemos con ella tan frecuentemente como antes. Si quieres buenas cartas de amistad, todo lo que tienes que hacer es seguir leyendo, ya que te enseñaremos algunas muy buenas propuestas a tener en cuenta en estos casos. Cartas para una amiga que está lejos que llegarán a tocarte el corazón.

Las mejores cartas para amigas lejanas

Lazos insuperables

Siento que hemos aprendido mucho en el tiempo que hemos convivido juntas. Ustedes siempre han sido mi sostén y deben tener presente, que jamás cambiaría la comprensión y los buenos momentos que me han brindado, por nada del mundo. Muchas veces me he preguntado que es lo que haría si no las tuviera a mi lado.

Risas, lágrimas, horas interminables conversando hasta quedarnos dormidas. He obtenido tanto de una amistad como la que solo he encontrado junto a ustedes. Más que mis amigas, ustedes son como hermanas para mí, porque existen entre nosotras lazos que nadie ni nada puede superar. Con su ayuda he crecido lo suficiente como para convertirme en una mejor persona, aunque muchas de las lecciones hayan sido las más amargas.

Jamás quiero tomar que nuestros caminos terminen por separarse, aunque estoy consciente de que yo no tengo el control sobre esto. Lo único que puedo y quiero hacer, es prometer que nunca me moveré de aquí, porque quiero que me encuentren cuando más lo necesiten.

Antes de pensar en el momento en que tengamos que buscar nuestras propias metas, agradezco los años que he convivido en su compañía. Y les agradezco a ustedes, por ser las mejores amigas que la vida me pudo dar. Son demasiado especiales para mí. Gracias por quedarse a mi lado.

Para mi mejor amiga

Esta carta es para uno de los seres más importantes que tengo. Para esa persona incansable que siempre me ha apoyado en los momentos difíciles, y ha compartido mis alegrías en aquellos que están repletos de felicidad. A ti, que te has vuelto una auténtica hermana para mí. Nunca me has fallado a pesar de que hemos tenido nuestros malentendidos.

Constantemente pienso que nunca he sabido como agradecer todo lo que me has brindado. Escuchaste mis problemas sin juzgarme cuando todos los demás pudieron hacerlo, me aconsejaste lo mejor que pudiste y todo el tiempo te esforzaste por verme feliz. Pero si algo he comprendido, es que no hay nada que me haga más feliz que verte como tú también luchas por alcanzar tus sueños, y vas cumpliendo cada una de las metas que te propones. Porque tú eres así, persistente y una excelente chica.

Todos los días me haces reír con tus ocurrencias, aún cuando me siento tristes y tratas de levantarme los ánimos. Cuando se presenta un asunto importante, eres la primera a quién acudo para pedir ayuda, que nunca me has negado porque también eres generosa.

Quiero que estemos igual de unidas hasta que los años nos alcancen, porque si bien el tiempo podrá quitarnos muchas cosas, tengo la seguridad de que jamas podrá hacer nada para destruir esta gran amistad que existe entre ambas. Así mismo, deseo que siempre puedas contar con todo mi apoyo porque te has convertido en alguien indispensable para mí.

Te quiero amiga. Nunca lo olvides.

En la vida

Mientras vivamos, nos vamos a encontrar con muchos obstáculos y hasta personas que intentarán hacernos abandonar nuestros sueños. Pero sé que podremos hacerle frente a todo, en tanto cuidemos en conjunto de nuestra amistad. Lo que hace especial a nuestro grupo, es ese apoyo sin condiciones que nos hemos dado las unas a las otras, a pesar de las dificultades.

Personalmente nunca podría olvidarlas. Jamás van a dejar de tener un sitio bastante privilegiado en mi corazón, cada una de ustedes. Con sus virtudes y sus defectos, con esa chispa tan particular que las caracteriza y las vuelve tan importantes para mí. Las quiero tal y como son, nunca he dejado de pensar que no cambiaría nada en su forma de ser y mucho menos, en los momentos que hemos creado juntas.

Estoy segura de que en la vida, van a surgir asuntos que inevitablemente, tendrán que guiarnos por caminos diferentes, pues cada una tiene que buscar la misión con la que le toca cumplir. Solo espero de verdad que también llegue el momento en el que nuestros senderos se vuelvan a unir.

Mi deseo más grande ahora, es que mantengamos el contacto para quedarnos con un poquito de esa alegría, que siempre nos invade cuando convivimos las unas con las otras.

Todo lo que ustedes me han sabido dar y demostrar con sus locuras, ha hecho que mi vida sea mucho más feliz. De no contar con su amistad, creo que hace mucho que habría perdido el rumbo, porque también es gracias a ella, que he podido transformarme en una mejor versión de mí misma.

Gracias por todo. Por estar ahí, por ser como son, por nunca dejar que me de por vencida y a la vez, no hacerlo ustedes. Las quiero como si fueran mis hermanas.

Fuente: Amorteca