Saltar al contenido

¿Cómo se mide el coeficiente intelectual?

11 mayo, 2016

Seguramente hayas oído hablar del cociente o coeficiente intelectual en más de una ocasión, y hasta hayas realizado algunos de estos tests rápidos y poco concluyentes pero divertidos que andan dando vueltas por la web. Pues, en efecto, a todos nos gusta saber cuáles es la capacidad de nuestro cerebro para afrontar distintas circunstancias, o en otras palabras, saber qué tan inteligente es que somos.

Al respecto de estas pruebas que decíamos antes, tenemos que señalar que muchos creerán que se trata de una pérdida de tiempo y no las tendrán en cuenta, aunque somos conscientes de que para otros, se trata de una forma concreta de comprender cuál es su inteligencia, y de este modo, hacia dónde deben orientar sus aspiraciones, incluso profesionales. Por eso, lo que nos interesa en esta ocasión es enseñarte cómo se mide el coeficiente intelectual de una persona, evitando errores clásicos en los que todo el mundo cae.

Coeficiente intelectual 1

¿Qué es el coeficiente intelectual?

Primero que nada, y para que no queden dudas al respecto, tenemos que decir que cuando hablamos del CI, el IQ, el Coeficiente Intelectual o el Cociente Intelectual, estamos hablando siempre de lo que es el puntaje que resulta de una serie de pruebas que realizamos en pos de poder conocer cuáles son las capacidades de nuestro cerebro de poder resolver distintas situaciones de todo tipo, es decir, el alcance de nuestras capacidades cognitivas, y luego claro, su comparación con las demás personas.

Es decir que, de alguna forma, los tests de inteligencia que todos conocemos, tienen como primer objetivo el permitirnos conocer las capacidades en general que tenemos para comprender planteos, y luego, para resolver los problemas que éstos entrañen. En efecto, si demostramos la capacidad de resolver problemas, eso quiere decir que podemos ampliar el razonamiento, y nuestros conocimientos adquiridos, poniendo la información que hemos almacenado a lo largo de nuestra vida al servicio de los distintos inconvenientes.

De hecho, los tests de inteligencia o coeficiente intelectual no aparecieron con la era de Internet ni mucho menos, sino que los primeros de ellos aparecieron allá por el año 1912, cuando el psicólogo germano William Stern comenzó a utilizarlos para comprender algunos aspectos que hacían a la vida de los pacientes que concurrían a su consultorio de psicología, a fin de poder entablar el camino hacia el desarrollo de la inteligencia.

Por supuesto, a partir de su centenaria historia, los tests de inteligencia fueron avanzados a pasos agigantados, hasta llegar en la actualidad a convertirse en una forma de entretenimiento a la que cualquiera puede acceder en Internet. Y aunque muchos han puesto en duda sus resultados y no creen en este tipo de práctica, lo cierto es que se trata de un método de todos modos mucho más fiable que antes.

Un ejemplo claro de esto que estamos mencionando tiene que ver directamente con que por caso, cuando pretendemos calcular el IQ, lo que se hace es aplicar una serie de secuencias de números que que debemos rellenar de acuerdo al caso, como así también secuencias de figuras en las que faltan algunas que debemos agregar. Sin embargo, hay mucho más que explicar en este aspecto, así que allá vamos.

Coeficiente intelectual 2

Los puntajes de una prueba de IQ

Supongamos que luego de leer este artículo quieres realizar una prueba de IQ, pues entonces antes que nada tendrás que saber leer sus resultados, pues de lo contrario no te servirá de nada saber qué puntaje has obtenido. Lo primero a considerar es que las pruebas o tests de inteligencia por lo general aplican una escala estandarizada con un puntaje promedio de 100 que viene a ser la media de la mayoría de personas.

Es decir, que si estamos en torno a los 100 puntos, de los 90 a los 110 puntos, podemos considerar que tenemos una inteligencia “estándar”, o sea, que formamos parte del grupo de gente que mantiene una inteligencia “promedio”. Ahora bien, si has obtenido un puntaje mayor a los 130 puntos, deberías sentirte afortunado, pues eso quiere decir que tienes una inteligencia muy por encima de lo normal.

A su vez, claro está, si obtenemos un puntaje inferior a los 70 puntos, eso quiere decir que tenemos un retraso mental, sin que se trate de una situación tan compleja como suene, aunque requiere de algunas evaluaciones. Por supuesto, el resultado más extraño en estos casos es el superior a los 160 puntos, pues casi nadie lo obtiene, y entonces estaríamos en presencia de alguien completamente excepcional.

Coeficiente intelectual 3

Por supuesto, existen algunos parámetros que debemos considerar, como por ejemplo la edad de quien se somete a uno de estos tests, pues no puede realizarse la misma prueba a un adolescente que a un adulto mayor. Para que lo tengas un poco más en claro, a continuación vamos a indicarte un recorrido detallado acerca de qué significa cada uno de los puntajes que se pueden obtener en estas pruebas.

  • 164 o más – Inteligencia extraordinaria
  • 148-164 – Inteligencia muy superior
  • 132-148 – Inteligencia superior
  • 113-132 – Inteligencia superior a la media
  • 84-113 – Inteligencia normal o promedio
  • 68-84 – Estupidez
  • 52-68 – Límite de deficiencia
  • Menos de 52 – Retraso mental

Ahora bien, la conclusión es que este tipo de tests o análisis de inteligencia no siempre se condicen con las capacidades reales de un ser humano, pues aplican mucho más la inteligencia lógico-matemática que cualquier otra, cuando la mayoría de estudios modernos coinciden en que existen hasta 8 tipos de inteligencia, y en este caso se estaría apostando sólo a una. Más allá de eso, conocer un poco más sobre estas pruebas nunca está de más.